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Manuel Araya, gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel:

El ejecutivo plantea que esta medida comprometería la capacidad de continuar creciendo en el uso de datos y pondría trabas, al desarrollo de nuevas tecnologías.


Este año ha sido intenso en materia de telecomunicaciones, y eso no ha dejado indiferente a Entel, empresa líder en desarrollos tecnológicos de la industria.


En particular, las implicancias que tendría la eventual limitación del espectro que podrían utilizar los operadores de telecomunicaciones para desplegar su infraestructura y ofrecer sus servicios, en la calidad del servicio que se les entrega a los clientes y al desarrollo del país.


“La certeza sobre el espectro es una piedra angular para satisfacer adecuadamente las necesidades de comunicaciones, tanto de voz como de datos, que aumentan considerablemente cada año. Limitar este recurso u obligar a cualquier operador a enajenar espectro, tendría una serie de impactos técnicos, institucionales y económicos, que afectarían tanto a las empresas de telecomunicaciones como a sus clientes, que verían afectado el servicio que reciben”, señaló el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, Manuel Araya.


Por otra parte, comprometería a futuro la capacidad de continuar ofreciendo un mayor número de datos, lo que tendría un indudable impacto en el país y su liderazgo en la región en materia de telecomunicaciones.


El ejecutivo destaca, además, que las empresas que hoy cuentan con espectro lo han conseguido de manera legítima en licitaciones abiertas y transparentes, por lo que lo razonable es a lo menos esperar la definición del Plan Nacional de Espectro antes de concretar un proceso de enajenación o imponer cualquier otra limitación de este recurso.


En Chile actualmente hay menos de 500 MHz asignados para servicios móviles y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, según su sigla en inglés), que es la organización que vela por la correcta asignación de espectro y desarrollo de las telecomunicaciones a nivel mundial, recomienda que se asigne a nuestro país más de 1.700 MHz al 2020 para el desarrollo de tecnologías avanzadas.


“Estamos enfrentando discusiones sumamente relevantes para el sector y debemos ser capaces de encontrar el mejor camino en beneficio de los usuarios, su calidad de servicio y la estabilidad del sistema, favoreciendo la seguridad jurídica de las inversiones”, concluyó Araya.


Experiencia internacional


El planteamiento de que empresas tengan que enajenar espectro es una acción inusual en la industria de telecomunicaciones a nivel mundial, pues la tendencia de los países desarrollados y líderes en desarrollo de nuevas tecnologías avanza en aumentar el espectro a los operadores.


Tanto en Chile como en el resto del mundo, se requerirá cada vez más espectro para enfrentar adecuadamente los importantes desafíos que impone una demanda por servicios de datos que aumenta considerablemente año a año y el futuro desarrollo del 5G.


De hecho, si se analiza la experiencia internacional se puede concluir que el grado de concentración de espectro en Chile es de los más bajas.



“Limitar el espectro afectaría la capacidad de Chile para seguir creciendo y adoptando nuevas tecnologías, sin afectar la calidad del servicio por falta de espacio. Alemania es un buen ejemplo que funciona sin CAP absoluto y cada banda se va regulando concurso a concurso”, destacó Manuel Araya.


Respecto a la distribución del espectro entre operadores, Entel también cuestiona a quienes proponen una asignación homogénea para asegurar mayor competencia.


“En el mundo la asignación no es equitativa, ya que no es el único elemento relevante para la competencia. De hecho, los datos de varios países como Noruega, Bélgica y Corea del Sur, entre otros, evidencian que la participación de mercado no está relacionada a la asignación de espectro”, aseguró el ejecutivo.


Según el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, en la competencia además del espectro hay también otros factores que son determinantes, como el despliegue de infraestructura y la oferta comercial de cada operador. “Y por el contrario, en caso de asignarse en cantidades iguales, cada empresa atendería a distintas cantidades de clientes con la misma cantidad de espectro, lo que podría generar problemas de competencia en términos de calidad”.


En el siguiente gráfico se muestra la distribución de espectro en cada país, que no es equitativa entre operadores en ninguno. Cada color representa a un operador distinto y la línea roja marca el promedio total de los países.




“Limitar el espectro afecta seriamente la calidad de servicio y nuestra capacidad para enfrentar el crecimiento de los datos como país”

9 Ene, 2019

Manuel Araya, gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel:

El ejecutivo plantea que esta medida comprometería la capacidad de continuar creciendo en el uso de datos y pondría trabas, al desarrollo de nuevas tecnologías.


Este año ha sido intenso en materia de telecomunicaciones, y eso no ha dejado indiferente a Entel, empresa líder en desarrollos tecnológicos de la industria.


En particular, las implicancias que tendría la eventual limitación del espectro que podrían utilizar los operadores de telecomunicaciones para desplegar su infraestructura y ofrecer sus servicios, en la calidad del servicio que se les entrega a los clientes y al desarrollo del país.


“La certeza sobre el espectro es una piedra angular para satisfacer adecuadamente las necesidades de comunicaciones, tanto de voz como de datos, que aumentan considerablemente cada año. Limitar este recurso u obligar a cualquier operador a enajenar espectro, tendría una serie de impactos técnicos, institucionales y económicos, que afectarían tanto a las empresas de telecomunicaciones como a sus clientes, que verían afectado el servicio que reciben”, señaló el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, Manuel Araya.


Por otra parte, comprometería a futuro la capacidad de continuar ofreciendo un mayor número de datos, lo que tendría un indudable impacto en el país y su liderazgo en la región en materia de telecomunicaciones.


El ejecutivo destaca, además, que las empresas que hoy cuentan con espectro lo han conseguido de manera legítima en licitaciones abiertas y transparentes, por lo que lo razonable es a lo menos esperar la definición del Plan Nacional de Espectro antes de concretar un proceso de enajenación o imponer cualquier otra limitación de este recurso.


En Chile actualmente hay menos de 500 MHz asignados para servicios móviles y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, según su sigla en inglés), que es la organización que vela por la correcta asignación de espectro y desarrollo de las telecomunicaciones a nivel mundial, recomienda que se asigne a nuestro país más de 1.700 MHz al 2020 para el desarrollo de tecnologías avanzadas.


“Estamos enfrentando discusiones sumamente relevantes para el sector y debemos ser capaces de encontrar el mejor camino en beneficio de los usuarios, su calidad de servicio y la estabilidad del sistema, favoreciendo la seguridad jurídica de las inversiones”, concluyó Araya.


Experiencia internacional


El planteamiento de que empresas tengan que enajenar espectro es una acción inusual en la industria de telecomunicaciones a nivel mundial, pues la tendencia de los países desarrollados y líderes en desarrollo de nuevas tecnologías avanza en aumentar el espectro a los operadores.


Tanto en Chile como en el resto del mundo, se requerirá cada vez más espectro para enfrentar adecuadamente los importantes desafíos que impone una demanda por servicios de datos que aumenta considerablemente año a año y el futuro desarrollo del 5G.


De hecho, si se analiza la experiencia internacional se puede concluir que el grado de concentración de espectro en Chile es de los más bajas.



“Limitar el espectro afectaría la capacidad de Chile para seguir creciendo y adoptando nuevas tecnologías, sin afectar la calidad del servicio por falta de espacio. Alemania es un buen ejemplo que funciona sin CAP absoluto y cada banda se va regulando concurso a concurso”, destacó Manuel Araya.


Respecto a la distribución del espectro entre operadores, Entel también cuestiona a quienes proponen una asignación homogénea para asegurar mayor competencia.


“En el mundo la asignación no es equitativa, ya que no es el único elemento relevante para la competencia. De hecho, los datos de varios países como Noruega, Bélgica y Corea del Sur, entre otros, evidencian que la participación de mercado no está relacionada a la asignación de espectro”, aseguró el ejecutivo.


Según el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, en la competencia además del espectro hay también otros factores que son determinantes, como el despliegue de infraestructura y la oferta comercial de cada operador. “Y por el contrario, en caso de asignarse en cantidades iguales, cada empresa atendería a distintas cantidades de clientes con la misma cantidad de espectro, lo que podría generar problemas de competencia en términos de calidad”.


En el siguiente gráfico se muestra la distribución de espectro en cada país, que no es equitativa entre operadores en ninguno. Cada color representa a un operador distinto y la línea roja marca el promedio total de los países.